Cómo hacer un monitoreo correcto. Parte 1
Durante años he sido testigo de los problemas que se derivan de no hacer un adecuado ajuste en nuestros monitores.
En este y otros dos artículos hablaré de este tema y daré algunos tips útiles.
Pero antes de entrar en detalle de qué consecuencias tiene esto y cuáles, a mi modo de ver, son las soluciones, te explico que es monitoreo.
Comencemos con la definición:
¿Qué es un monitor?
Según wordreference, un monitor puede ser un “dispositivo electrónico que facilita datos para poder vigilar el funcionamiento de un sistema o actividad”, también dice que es la “persona que guía el aprendizaje de alguna actividad deportiva o cultural.
Obviamente la primera definición es la que nos servirá.
Yo le agregaría algo más: un monitor es una “referencia”. Algo que te permite efectivamente tener una información lo más cercana posible a la realidad de lo que está sucediendo, igual que el medidor del nivel de aceite en el tablero del coche o el foquito de encendido y apagado en un horno de microondas.
Si es una referencia del sistema o actividad, queda claro que lo que debemos hacer es precisamente “vigilar” esa actividad, si nos olvidamos de esto hay consecuencias .
Caso 1. Incorrecto nivel de señal (popularmente llamado volumen) en nuestros audífonos durante una sesión de grabación.
Pondré un caso típico para entender mejor el asunto.
Supongamos que estoy en mi flamante “home studio” y me encuetro grabando una guitarra acústica que registro por medio de un micrófono colocado frente a la boca del instrumento.
Tengo, igualmente, una arreglo que armé en mi secuenciador o programa de grabación de audio favorito. Probablemente una base rítmica hecha de batería acompañada de un bajo secuenciado o de librería.
Entonces decido que añadiré dos guitarras, una rítmica y una que haga algunos solos y “riffs” a lo largo de la grabación.
Para agregar estos tracks o canales necesito tener algo que permita ir en sincronía con los instrumentos previamente grabados; inclusive que permita entrar a grabar justo donde comienza el tema.
Para ello ¿qué necesito?.
Una referencia.
Y esa referencia se llama “click”, “metrónomo” o “claqueta”. Lo que permitirá ir “a tempo” en mi pieza. Además si tiene uno o dos compases de cuenta podré entrar justo donde comienza.
De modo que habilito el click en la sesión, habiendo ya ajustado previamente mi nivel de grabación del instrumento y apago el volumen o apago mis bocinas porque sé que eso interfiere con mi grabación.
Conecto mis audífonos y ¿que sucede?
- Tengo que oir varias cosas al mismo tiempo: lo previamente grabado, lo que voy a grabar y el metrónomo. Pero sucede que quiero oir todo muy claro y fuerte para “prenderme”.
- Al subir el volumen pasan dos cosas de las que no me daré cuenta debido a mi inexperiencia: es tan alta la señal que llega a mis audífonos que se escucha suficientemente afuera, tanto que el micrófono lo llega a captar. Pero cómo yo estoy flotando en mi burbuja sonora dando un buenos “guitarrazos” ni por enterado. Otra cosa que sucede es que como no hago un buen “balance” de los canales en mi referencia le estoy dando demasado fuerte al rasgueo con tal de que la guitarra sobresalga y pueda escucharla.
- Cuando termino mi espectacular ejecución y escucho lo que grabé resulta que, aunque apague el metrónomo en la secuencia, éste se “coló” en la grabación y no podré sacarlo ni con ácido muriático. Y además el sonido de la guitarra suena duro, demasiado agresivo. Resultado final: la grabación no sirve.
- El problema es que en muchísimas ocasiones la gente no se cerciora de cómo quedó la grabación, checando solo el canal grabado, o apagando el “click”. Sigue grabando con ese ajuste y agregando más y más cosas. Al final se da cuenta del error cuando ya pasaron horas (y a veces días) y no es agradable.
¿Cuál es la solución?
Hay muchas opciones pero algo simple es:
-Ser más metódico y menos ansioso, trabajar en niveles donde puedas escuchar con claridad un balance adecuado de los instrumentos de base y un nivel adecuado también del click sin tanto volumen. Tomarse un poco de tiempo para encontrar el balance en el que te sientas cómodo.
-Ajustar ese volumen en audífonos de modo que puedas oír, en este caso la guitarra, a través de los audífonos y también el sonido directo que escuchas de ella donde estás grabando. Eso me permitirá sentir un balance natural de tu “toque”, de tu interpretación y ésta última se escuchará al final más expresiva y controlada.
-Hacer una pequeña prueba grabando algunos compases nada más y revisando en solo el canal que estás grabando para cerciorarte de que nada se cuele.
Cuando el tema quede perfectamente “limpio” lo podrás escuchar al nivel que quieras, pero cuidando tus oidos, y lo disfrutarás mucho más. Lo único que tuviste qué hacer fue ocuparte de tener un buen monitoreo, una buena referencia de trabajo para poder dejar registrado lo mejor de tí.
No olvides participar. Lanza tu comentario.
Artículos relacionados:
-Cómo hacer un monitoreo correcto. parte 2
-Cómo hacer un monitoreo correcto. parte 3
Sin posts relacionados.

Haz click 

Hola
Mi pregunta seria cuando compre unos audífonos que diferencia hay entre unos abiertos y unos cerrados.
Un consejo de mi parte
Hablando de nivel de señal seria bueno saber que para no subirle tanto a cualquier grabación o mp3, es bueno entrenar al oído para que sepa identificar donde estan los instrumentos si están paneados, arriba, abajo, al fondo o al enfrente y no querer subirle a todo lo que da por no saber escuchar. Hagan la prueba y escuchen una canción por ejemplo de rock verán que la voz principal esta al frente y al centro al igual que el bajo y el bombo y que la guitarra principal esta ala derecha y la rítmica ala izquierda etc…
Hasta pronto
Hola de nuevo José.
La diferencia entre los dos tipos de audífonos es en relación a qué tanta señal transmiten hacia afuera. No tiene qué ver tanto con la calidad (sensibilidad, respuesta de frecuencia, etc.)
En grabación, los cerrados son muy útiles para evitar que la señal de monitor se transmita al micrófono y se cuele a la grabación. Además si estamos trabajando con batería, que es de los desafíos más comunes, el músico aislaría mejor su señal de lo que escucha en directo, y aunque no es lo ideal, muchos lo hacen para poder captar mejor el “click” de la secuencia.
Si tu area es el audio en vivo resultan muy útiles para poder aislarte un poco de lo que te está llegando del sistema y poder checar tu señal de la mezcladora con más claridad y precisión.
En la mayoría de los casos los cerrados son más voluminosos y eso los hace, a veces, más estorbosos. Los abiertos son más ligeros y, para mi gusto, más cómodos para trabajar.
A la hora de elegir audífonos, sugiero no sólo tomar en cuenta esta característica, sino otras más y la mejor manera es, dentro de los posible, probar varios hasta encontrar aquel con el que más a gusto te sientas. De preferencia algo que ya esté en el rango profesional, para que su respuesta sea más confiable.
Gracias también por el consejo.
Excelentes sugerencias, felicidades por este blog que nos va a servir de mucho para las personas que intentamos comprender la ingenería en audio