Es curioso, pero la abrumadora mayoría de quienes han manipulado, intuitivamente, un ecualizador han obtenido algo que los ha dejado quizá satisfechos, y al mover sus controles han entendido, sin mayor dificultad, qué sucede.
Eso no quiere decir que sepan qué hace exactamente este dispositivo.
¿Porqué me surge la inquietud de aclarar su verdadera función?
Porque es sorprendente la cantidad de expectativas que mucha gente deposita en él, aunque la realidad sea otra.
He escuchado esta pregunta infinidad de ocasiones. Y una vez más se le responde con infinidad de respuestas. Unos dicen que primero el ecualizador; otros que no, que al revés: “primero va el compresor”.
Además, se argumenta cada procedimiento con razones de todo tipo: científicas, musicales, estéticas, etc, etc, etc.
Siempre que se hace una sonorización en vivo es necesario ajustar el sistema de sonido que utilizaremos a las características acústicas del espacio en el que se realizará el evento, espectáculo, show, etc.
La práctica común en todo sistema de sonido, sea del tamaño que sea, es generar una curva de ecualización para compensar las desviaciones naturales a una respuesta plana del “cuarto”.
Esta ecualización es diferente a la que se hace en cada canal individual de una mezcladora.
Es un ajuste que se hace, generalmente, sólo una vez y se deja fijo a lo largo de todo el evento.
Otro aspecto importante es que afecta a todo nuestro sistema. Por tanto se necesita colocar al final de toda la mezcla pero antes de la etapa de amplificación.
El ecualizador gráfico que ajusta un sistema va a la salida del master o salida principal de la consola. Sólo de esa forma afectará a todo el sistema de parlantes que tengamos conectados, salvo los monitores de escenario, ya que ellos requieren otro ajuste.
Pero hay una forma más adecuada de conectar este procesador de modo que tengamos un buen control de nuestra salida y evitemos desajustes que pueden deteriorar la señal, como saturación o sobrecompresión cuando añadimos también al master un control de dinámica.
Hace apenas unos días me preguntaron “¿Cómo puedo ecualizar en vivo una batería con una mezcladora pequeña que tiene las bandas con frecuencias prefijadas?”
El problema me pareció interesante.
Como mi principal objetivo en este blog es el proceso de grabación, y parto del supuesto de lo que actualmente casi cualquiera puede tener en su estudio personal, en todas las explicaciones sobre el ecualizador paramétrico doy por hecho la posibilidad de seleccionar con toda libertad la frecuencia donde trabaja cada banda.
Con la aparición de los programas de grabación, el aumento en la versatilidad de los procesos de audio fue notoria, ya que todo procesamiento es digital, a través de un pequeño programa, o plugin, que “simula” el funcionamiento de los equipos físicos.
Por supuesto hay otros factores que influirán en el resultado final, y la técnica de microfoneo juega un papel muy importante.
En esta ocasión abordo la voz de mujer, revisando los aspectos más relevantes a tomar en cuenta para darle la definición necesaria, tanto en mezcla en estudio como para la experiencia en vivo.
Por tanto, los conceptos aquí expresados son aprovechables en ambos casos.
El próximo videotutorial abordará el caso de la voz de hombre.
A partir de hoy podrás consultar el Mapa de Frecuencias de Arte Sonoro.
Con él tendrás acceso, desde cualquier lugar donde tengas conexión a internet, a una gran cantidad de información que paulatinamente irá creciendo y que te permitirá contar con mejores elementos para ecualizar de una manera más acertada.
Sólo necesitas darle click a la siguiente imagen y comienza a sacarle provecho.
Al ingresar al mapa:
Selecciona con el puntero el título del mapa y arrástralo al centro de tu pantalla
Da click en cada uno de los nodos o subtemas e irá desplegándose la lista de opciones para cada subclasificación.
Sigue dando click en cada uno hasta que encuentres el dato que necesitas.
Para poder visualizarlo necesitas tener instalado Flash en tu computadora u ordenador.
Próximamente publicaré un videotutorial donde te daré algunos otros consejos para navegar por esta herramienta.
A pesar de poder contar con ciertas bases sobre la ecualización, hay quienes tienen dificultades para saber detectar alguna zona de frecuencias específica utilizando solamente el oído.
Una de las razones por las que muchas personas se confunden con la ecualización es que esperan encontrar procedimientos generales garantizados para funcionar siempre.
Eso es imposible. La realidad es que cada situación requiere ajustes. A veces son mínimos pero probablemente terminen haciendo la diferencia.
Mi objetivo siempre ha sido promover el desarrollo de un criterio con respecto al audio, a diferencia de sólo buscar una lista de recetas.
La guitarra acústica es un instrumento que puede ser registrado desde varios ángulos. Lo común, como ya te he comentado, es hacerlo dirigiendo el micrófono hacia la boca del instrumento.
En este videotutorial te muestro el sonido resultante al posicionar el micrófono de otro modo.
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